Fintech Summit Americas & Token Americas
5 claves
sobre confianza digital y prevención de fraude
En la edición conjunta de Fintech Summit Americas & Token Americas, fue un lujo en panel «Infraestructura de confianza: fraude, identidad y cumplimiento en la era de la IA. Los especialistas discutieron cómo la inteligencia artificial, la biometría y el blockchain están redefiniendo la manera en que bancos, fintechs y plataformas de activos digitales construyen confianza digital y combaten el fraude, sin comprometer la experiencia ni la innovación.
La conversación reunió las visiones de Ricardo Rebolledo, Country Manager México de Acid Labs; Héctor Cárdenas, CEO y Co-Founder de Conekta; y Carlos Bravo, CISO de SPIN, con la moderación de Rafael Valencia, consultor independiente especialista en fraude. Se abordó en el panel desde la explicabilidad de los modelos de IA hasta su proyección de la industria hacia 2030. Estas son cinco ideas centrales que dejó el intercambio.
1.
La explicabilidad técnica ya no es opcional
Ricardo Rebolledo explicó que cuando un modelo de inteligencia artificial genera un score de riesgo, debe generar al mismo tiempo la atribución de las variables que lo componen: por ejemplo, qué porcentaje del puntaje se derivó de una discrepancia de geolocalización o de un cambio de dispositivo. La explicabilidad, señaló, no significa tener visibilidad del código en tiempo real, sino la capacidad matemática de justificarle a un regulador por qué el modelo arrojó determinado resultado.
2.
El marco HAC: Human in the Loop, Auditoría y Control
Como marco de gobernanza para modelos de IA aplicados a score y fraude, se mencionó el esquema HAC:
- Human in the Loop: las transacciones de alto riesgo deben derivarse a una persona que incorpore su criterio.
- Auditoría: monitoreo continuo del modelo para detectar sesgos hacia algún segmento poblacional u otras variables que puedan degradarlo.
- Control: capacidad de frenar el modelo y recalibrarlo de inmediato en cuanto se detecta una degradación.
3.
La identidad como la inversión prioritaria de los próximos dos años
Al preguntársele en qué invertiría para fortalecer la confianza digital de una institución en los próximos dos años, Carlos Bravo apuntó a la gestión de identidades como el punto clave, no solo hacia los clientes, sino también hacia los colaboradores internos: reconocerlos, y otorgarles los accesos y privilegios adecuados dentro de la organización.
4.
La colaboración entre fintechs y bancos ya está dando resultados concretos
Héctor Cárdenas, CEO y Co-Founder de Conekta, relató cómo la industria pasó de una etapa inicial de desconfianza (recordó que hacia 2012-2013 era muy difícil que un banco recibiera a una fintech, y que incluso tuvieron que abrir una oficina física en la Condesa para que los clientes pudieran «ver» a la empresa que manejaba su dinero) a un momento de colaboración activa entre jugadores como Clip, Confío y Bitso. Como ejemplo de esa colaboración, mencionó el lanzamiento, hace cuatro meses, de un producto junto con BBVA llamado Pago Directo, que permite pagar con la wallet de BBVA con una aceptación del 100% y sin contracargos.
5.
Hacia 2030: infraestructura de confianza integrada, ética humana y regulación cuántica
Sobre el futuro de la industria, los panelistas coincidieron en varias ideas:
- La tecnología no debe operar en silos, sino sobre un mismo stack tecnológico: la biometría (particularmente la conductual) aportaría la validación de identidad sin comprometer datos sensibles; la inteligencia artificial funcionaría como el «cerebro» que orquesta las tecnologías y mide el riesgo; y el blockchain serviría como bitácora irrefutable de identidades descentralizadas.
- Héctor Cárdenas fijó una meta concreta: llegar a 2028 con cero contracargos y transacciones libres de fraude («fraud free transactions«).
- Ricardo Rebolledo planteó que la IA debe cuidar a la institución en toda su operación, pero delegando el criterio, la responsabilidad y la ética a las personas.
- El moderador cerró señalando que, a medida que se acerca la computación cuántica, esta añadirá nuevos desafíos regulatorios y operativos, en un contexto donde el fraude ganará en velocidad, volumen y variedad.






