Inversión fintech: apuesta por la infraestructura

48
  • El flujo de inversión hacia fintechs latinoamericanas vuelve a acelerarse, pero con una señal distinta a la de años anteriores
  • Ya no se trata solo de captar usuarios o lanzar billeteras digitales, sino de construir infraestructura financiera capaz de escalar a nivel regional
  • Remesas, pagos transfronterizos y emisión de medios de pago aparecen como los principales destinos del nuevo capital

Inversión fintechUno de los movimientos más relevantes en materia de inversión fintech fue la que recibió Felix Pago —fintech de remesas fundada en 2020—, que cerró una ronda Serie B por US$75 millones.

La compañía, que opera transferencias internacionales directamente desde WhatsApp, destinará los fondos a expandirse en Sudamérica —con desembarcos previstos en Colombia, Ecuador y Perú— y a ampliar su oferta hacia productos como crédito y cuentas de ahorro.

El crecimiento respalda la estrategia. Felix Pago procesa transferencias con un ticket promedio cercano a los US$300 y reporta aumentos mensuales sostenidos en volumen. Para acelerar liquidaciones y reducir costos operativos, la fintech utiliza stablecoins como riel tecnológico, aunque mantiene una experiencia tradicional para el usuario final. Con presencia en varios países de Centroamérica y el Caribe, el nuevo capital también le permite evaluar adquisiciones y competir de forma más directa con jugadores históricos del negocio de remesas.

Alfred y Pomelo

En paralelo, la fintech con sede en Miami alfred apuesta por un enfoque menos visible para el usuario final, pero clave para el ecosistema. La compañía cerró una Serie A por US$15 millones para fortalecer su infraestructura de pagos internacionales B2B en América Latina. Su propuesta apunta a resolver un problema estructural: la fragmentación y lentitud de los pagos cross-border en la región.

alfred opera como una plataforma que unifica rieles bancarios locales, sistemas de pagos en tiempo real y stablecoins en una sola API. Esto permite que fintechs, bancos, marketplaces y empresas multinacionales puedan mover dinero entre países con mayor velocidad, trazabilidad y control. Actualmente opera en mercados como México, Brasil, Colombia y Argentina, y ya procesó millones de transacciones. El nuevo fondeo se destinará a robustecer capacidades tecnológicas, regulatorias y operativas, con la ambición de convertirse en infraestructura crítica regional.

Otro caso destacado es el de Pomelo, fintech argentina de infraestructura de pagos, que levantó US$55 millones en una ronda Serie C y ya acumula US$160 millones desde su fundación. La compañía planea usar el capital para fortalecer la emisión y gestión de tarjetas, desarrollar productos con alcance internacional y expandir nuevas líneas de negocio vinculadas a medios de pago tecnológicos.

Más infraestructura

Entre sus apuestas aparecen tarjetas internacionales basadas en stablecoins, pagos tokenizados y herramientas de gestión apoyadas en inteligencia artificial. El objetivo es ampliar la disponibilidad de productos financieros en América Latina, Centroamérica y el Caribe, y facilitar la conexión con redes de pago globales.

Estos movimientos no ocurren en el vacío. América Latina vive una adopción acelerada de servicios financieros digitales, con millones de usuarios activos en sistemas de pago instantáneo y una penetración móvil que supera el 100%. A esto se suma el interés creciente de inversores y empresas de Asia y Medio Oriente, que aportan capital y modelos ya probados en otros mercados.

El patrón es claro: el nuevo ciclo de inversión fintech en la región prioriza escala, eficiencia e infraestructura. En un contexto donde mover dinero entre países sigue siendo caro y complejo, las fintech que reciben fondeo no buscan solo crecer, sino redefinir cómo circula el valor en América Latina.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here