- Ley Fintech 2.0: la autoridad regulatoria reconoce que México ya tiene la tecnología necesaria para profundizar la inclusión financiera
- El desafío, afirma, está en coordinar al ecosistema y fortalecer la confianza, mientras Banxico destaca el papel que las fintech han ganado en el sistema de pagos.
El regulador financiero abrió la puerta a una nueva etapa para la industria tecnológica financiera de México. Durante un reciente evento de la industria, el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Ángel Cabrera, planteó que México vive un momento propicio para replantear las reglas del sector, incluso mediante una “Ley Fintech 2.0”.
El mensaje central fue claro: la infraestructura tecnológica ya no es el principal obstáculo para ampliar la inclusión financiera digital. A juicio del funcionario, el reto ahora pasa por lograr mayor coordinación entre actores, fortalecer la confianza y definir una visión de largo plazo que permita consolidar un ecosistema sólido.
Actualmente operan en el país 49 Instituciones de Fondos de Pago Electrónico y 25 de Financiamiento Colectivo, además de otras entidades en fase preoperativa o en proceso de autorización. Para la CNBV, estas cifras reflejan dinamismo, pero también obligan a redefinir el papel estratégico de las fintech dentro del sistema financiero mexicano.
Cabrera subrayó que la meta no es replicar el modelo de la banca tradicional en versión móvil. El objetivo, dijo, es ampliar la frontera de acceso y eficiencia en regiones y segmentos donde todavía predomina el uso de efectivo y el sistema financiero formal no ha logrado penetrar.
En el mismo foro, el subgobernador del Banco de México (Banxico), Omar Mejía Castelazo, defendió el balance de la ley vigente a siete años de su entrada en vigor. Desde su perspectiva, el marco regulatorio ha contribuido a dar certidumbre jurídica, fortalecer la estabilidad del sistema y permitir que la innovación avance sin poner en riesgo la protección al usuario.
El crecimiento del sector también se refleja en el sistema de pagos. En 2025, a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), se realizaron más de 6,000 millones de operaciones por un monto superior a 600 billones de pesos, equivalente a 16 veces el PIB de ese año. Doce fintech participan directamente en esta infraestructura y 18% de los pagos fueron originados por instituciones financieras no bancarias.
Para Banxico, esta integración muestra que las fintech no solo compiten con los bancos tradicionales, sino que ya forman parte estructural del sistema de pagos, generando sinergias y ampliando los canales de transmisión de la política monetaria.
Desde la industria, el presidente de Fintech México, Felipe Vallejo, destacó que el país se ha convertido en el segundo ecosistema fintech más grande de América Latina, con más de 1,000 empresas activas. Según datos de la asociación, alrededor de 70 millones de personas utilizan servicios fintech en México, y una cuarta parte de esos usuarios no había tenido acceso previo a servicios financieros.
El planteamiento de una Ley Fintech 2.0, aún sin detalles concretos, apunta a ajustar el marco normativo a una industria que ha ganado escala y relevancia sistémica. Para el regulador, el siguiente paso no es solo crecer, sino consolidar un sector estable, competitivo e incluyente que acelere la digitalización y reduzca la dependencia del efectivo en la economía.





