FinCEN: México eleva el listón para otorgar licencias bancarias

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  • La CNBV y Banxico endurecieron los filtros de supervisión tras las sanciones de Estados Unidos a CIBanco, Vector e Intercam
  • Obtener una licencia bancaria ahora puede tomar hasta 510 días solo para la primera autorización
  • Nu México Revolut y Mercado Pago serán los próximos actores que se incorporan al ecosistema

FinCEN: México eleva el listón para otorgar licencias bancariasA un año de que la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (FinCEN) señalara a CIBanco, Vector e Intercam por presuntos vínculos con lavado de dinero y el crimen organizado, el impacto regulatorio de ese episodio sigue reordenando las reglas del juego en el sistema financiero mexicano. La CNBV y la Secretaría de Hacienda endurecieron los criterios para otorgar nuevas licencias bancarias, y el Banco de México intensificó su supervisión sobre las instituciones que ya operan.

El escándalo dejó una herida institucional que las autoridades no están dispuestas a repetir. Sergio Cortés, director de Contraloría de Banco Base y con casi cuatro décadas de experiencia en procesos de licenciamiento ante la CNBV, señala que el cambio fue más una reacción de fondo que una imposición externa: el sistema quedó expuesto ante el mundo por no haber podido frenar, desde adentro, la operación de tres instituciones que terminaron excluidas del mercado de un día para el otro por un señalamiento externo.

El proceso de las licencias

Hoy, obtener una licencia de banca múltiple en México implica un proceso que puede extenderse a 510 días solo para conseguir la primera autorización, según  señaló a la prensa Carlos Valderrama, director de la firma Legal Paradox. Un plazo que se alarga aún más en un entorno donde las autoridades piden más información, con mayor frecuencia y con un foco particular en el perfil de riesgo de los clientes.

Carlos Marmolejo, CEO de Finsus —la Sofipo que tramitó su solicitud de licencia antes de los señalamientos de FinCEN y que a principios de 2026 recibió una resolución negativa— confirma el cambio de ritmo: Hacienda y Banxico han emitido nuevas reglas para la apertura de cuentas y el cumplimiento digital, y las visitas de supervisión llegaron más cargadas de preguntas. El ejecutivo aclara que esa presión no es exclusiva del proceso de licenciamiento: abarca la operación diaria de cualquier entidad regulada.

En Banxico, la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja lo describió con precisión durante la presentación del Informe de Estabilidad Financiera de junio de 2026: tras el caso FinCEN, el banco central estrechó sus canales de cooperación técnica con la Reserva Federal y las agencias regulatorias estadounidenses, y puso lupa especial sobre los modelos de calificación de riesgo de clientes que utilizan los bancos. Las visitas de inspección ahora priorizan la robustez de los escenarios de monitoreo y los procesos de debida diligencia, en particular para perfiles considerados de alto riesgo.

Un pipeline activo, en un contexto más exigente

El endurecimiento regulatorio no frenó el apetito de las fintech por convertirse en bancos, pero sí afectó los tiempos y las condiciones del proceso. En 2025 y lo que va de 2026, varios actores del ecosistema mexicano avanzaron en distintas etapas del camino hacia la banca múltiple.

Nu México obtuvo su licencia en abril de 2025, tras iniciar el trámite en octubre de 2023. Revolut recibió autorización final en octubre de 2025 y proyecta masificar sus operaciones en el país durante 2026. Mercado Pago ingresó su solicitud ante la CNBV en septiembre de 2024 y, según sus directivos, el proceso avanza en tiempo y forma. Klar, por su parte, acordó adquirir la licencia de Bineo —el banco digital de Banorte que la institución regiomontana decidió vender a un año y medio de operar—, aunque la operación está pendiente de aprobación regulatoria.

A esa lista se suma Finsus, que planea reiniciar formalmente los trámites ante la CNBV en julio de 2026, con miras a operar como banco antes de fin de año. La institución, que alcanzó rentabilidad en febrero pasado y supera los 500.000 clientes, también anunció planes de expansión hacia Centroamérica bajo el mismo modelo 100% digital que le funcionó en México.

La presión de FinCEN, en ese sentido, no apagó la demanda de licencias. Lo que hizo fue elevar el costo de entrada —en tiempo, documentación y escrutinio— y dejar en claro que en México, para operar como banco, ya no alcanza con cumplir el formulario: hay que demostrar que el modelo de negocio no tiene flancos para el crimen organizado.

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