México plantea topes a las comisiones

Consulta pública abierta hasta el 24 de septiembre de 2026.

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  • Bajo consulta pública hasta el 24 de septiembre, la propuesta de Banxico y la CNBV busca reducir gradualmente las cuotas de intercambio y abrir la puerta a más competencia entre emisores y adquirentes
  • También se plantea que las cámaras de compensación puedan conectarse entre sí, un cambio con menor visibilidad para el usuario final pero con potencial para facilitar la entrada de nuevos participantes y reducir costos estructurales del sistema

México le pone tope a las comisiones con tarjetaCada vez que un consumidor hace un pago con tarjeta, hay un cobro que casi nadie ve pero que mueve buena parte de la economía de bancos y fintech en México. Se trata de la cuota de intercambio: el pago que la institución que procesa la transacción para el comercio le transfiere al banco o entidad que emitió la tarjeta. Ese cobro, invisible para quien compra, es ahora el centro de una propuesta regulatoria que puede reordenar el negocio de pagos en el país.

El Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) sometieron a consulta un proyecto de Disposiciones de Carácter General Aplicables a las Redes de Medios de Disposición, con el que buscan poner límites más estrictos a lo que cobran los emisores de tarjetas por cada operación. La justificación oficial: las condiciones actuales podrían beneficiar de manera desproporcionada a los jugadores ya establecidos y dificultar la entrada de nuevos competidores al mercado de pagos.

Los nuevos topes, por tipo de tarjeta

La propuesta no golpea a todas las tarjetas por igual. Para las de tarjetas de crédito, el límite final sería de 1.30% por operación, con un segundo techo agregado: en un periodo de 12 meses, el cobro total de cada emisor no podría rebasar el 1.00% del volumen operado con ese tipo de tarjetas. Para tarjetas no crediticias, principalmente débito, el tope por operación bajaría a 10.80 pesos, con un límite acumulado de 0.30% sobre el monto operado en el mismo periodo.

El ajuste no sería inmediato. El esquema contempla una transición de tres años: durante el primer año, los emisores podrían seguir cobrando hasta 12.80 pesos por operación con débito y 1.65% con crédito; en el segundo año esos techos bajarían a 11.80 pesos y 1.40%; y al cumplirse el plazo completo entrarían en vigor los límites definitivos. A partir del segundo año, las autoridades también empezarían a revisar el promedio de comisiones que cobra cada institución, como mecanismo adicional para evitar que los cobros se mantengan elevados en conjunto.

? Dato clave

  • Tope final tarjetas de crédito: 1.30% por operación + límite agregado de 1.00% sobre el volumen operado en 12 meses
  • Tope final tarjetas de débito: 10.80 pesos por operación + límite agregado de 0.30% sobre el monto operado en 12 meses
  • Transición: 3 años, con techos intermedios que bajan de 1.65% a 1.40% y de 12.80 a 11.80 pesos por año
  • Consulta pública: abierta hasta las 18:00 horas del 24 de septiembre de 2026

Por qué esto no es solo un ajuste técnico

El cambio toca directamente los márgenes de bancos, fintech, adquirentes y programas de lealtad. Un banco universal con múltiples líneas de negocio —crédito, seguros, comisiones diversas— puede absorber con relativa facilidad una caída en sus ingresos por interchange. El panorama es distinto para emisores digitales cuyo modelo de negocio depende en mayor medida del uso de la tarjeta como fuente principal de ingresos: para ellos, el margen de maniobra se reduce considerablemente.

Una de las consecuencias más probables es un rediseño de los esquemas de cashback y recompensas. No se anticipa que estos beneficios desaparezcan por completo, pero sí que evolucionen hacia modelos más segmentados: topes mensuales, suscripciones premium y promociones cofinanciadas con comercios y marcas, en lugar de las devoluciones generalizadas que hoy ofrecen algunos emisores.

La otra pieza del proyecto: interoperabilidad

Más allá de las cuotas, la propuesta incluye nuevas obligaciones de interoperabilidad para que cualquier terminal pueda aceptar tarjetas sin importar el emisor, adquirente o red involucrados. Banxico también planteó que las cámaras de compensación puedan conectarse entre sí, un cambio con menor visibilidad para el usuario final pero con potencial para facilitar la entrada de nuevos participantes y reducir costos estructurales del sistema.

Esa combinación —topes a las comisiones más apertura de infraestructura— sitúa la discusión en un terreno más amplio que el simple costo por transacción: se trata de definir quién controla la infraestructura de pagos en México y qué modelos de negocio seguirán siendo viables cuando los márgenes se compriman.

Qué sigue

Ninguna de estas medidas es definitiva todavía. La consulta pública permanecerá abierta hasta las 18:00 horas del 24 de septiembre de 2026, plazo en el que bancos, fintech y otros actores del ecosistema de pagos pueden presentar comentarios antes de que Banxico y la CNBV determinen la versión final de las reglas.

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