La autora de este contenido es la Dra. Patricia Ramírez
—Evangelista Open Banking & Open Finance LATAM, Consultora Estratégica de Innovación Digital
y recordada speaker de nuestros eventos—
con la participación de Michel Reznik como coautor.
Fue publicado originalmente en:
Finanzas Innovadoras y abiertas
Un análisis del estado del Open Banking en América Latina
Mientras países como Brasil, México, Colombia y Chile ya avanzan con marcos regulatorios sólidos en materia de Open Banking, Guatemala apenas comienza a integrar el tema en su agenda estratégica nacional, una etapa decisiva para la transformación de su sistema financiero.
El Open Banking —modelo que permite compartir datos financieros mediante APIs seguras y con consentimiento del usuario— representa una oportunidad para aumentar la inclusión financiera, fomentar la competencia e impulsar la innovación digital en el sector bancario.
Sin embargo, su implementación requiere cambios estructurales, regulatorios y tecnológicos.
Un ecosistema que ya está cambiando
Actualmente, Guatemala cuenta con 18 bancos y 96 fintech, una cifra que refleja el crecimiento del sector tecnológico financiero frente a la estabilidad del sistema bancario tradicional.
Este aumento de nuevos actores ha generado un entorno más competitivo, pero también más fragmentado. La información financiera continúa operando en silos, lo que limita la personalización de servicios, la interoperabilidad y el desarrollo de nuevos modelos de negocio centrados en el cliente.
La Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024–2027 incorpora por primera vez la evaluación del entorno nacional para desarrollar aspectos relacionados con Open Banking. No obstante, el país aún no cuenta con:
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Ley específica de Open Banking
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Ley Fintech
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Ley integral de protección de datos
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Regulación de confidencialidad más allá del Artículo 63 de la Ley de Bancos
Cuatro estrategias para la banca tradicional
Frente a este nuevo escenario, los bancos pueden adoptar distintos modelos estratégicos para evolucionar hacia la banca abierta:
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Banca tradicional: mantiene productos propios y su red de distribución.
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Banca mediante tercero: ofrece productos propios a través de plataformas externas.
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Banca como marketplace: distribuye productos financieros de terceros.
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Banca como servicio (BaaS): provee infraestructura tecnológica y permite que terceros comercialicen los productos.
Estos modelos reflejan una transición desde el control absoluto hacia esquemas colaborativos y digitales.
El contexto regional: LATAM avanza
Mientras Guatemala evalúa sus primeros pasos, otros países ya cuentan con avances regulatorios consolidados.
En Brasil, el Open Banking se implementa por fases desde 2021.
México cuenta con Ley Fintech desde 2018 y disposiciones específicas en su artículo 76 sobre banca abierta.
Colombia emitió decreto de banca abierta en 2022 y trabaja en estándares tecnológicos obligatorios.
Chile aprobó su Ley Fintech en 2023.
En estos países, el impulso ha sido regulatorio, de mercado o híbrido. En Guatemala, el proceso aún es principalmente exploratorio.
El caso colombiano y mexicano
Colombia ha construido un ecosistema articulado entre la Superintendencia Financiera, la Unidad de Regulación Financiera y organizaciones del sector fintech. Con 29 bancos y 394 fintech, el país comenzó sus esfuerzos formales en 2016.
México, por su parte, integra más de 800 fintech y 50 bancos bajo un marco normativo que incluye la Ley Fintech y regulaciones de protección de datos. El modelo mexicano establece claramente la obligación de compartir información a través de APIs estandarizadas.
Ambos casos muestran que el Open Banking requiere coordinación interinstitucional, estándares técnicos y claridad regulatoria.
Avances en Guatemala: mesas técnicas y capacitación
En el ámbito nacional, el impulso ha surgido principalmente desde las mesas de trabajo de la ENIF, especialmente la mesa de pagos.
Se han desarrollado:
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Conferencias sobre fundamentos de Open Banking
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Sesiones técnicas sobre interoperabilidad y ciberseguridad
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Análisis de remesas como caso de uso prioritario
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Evaluaciones sobre arquitectura de APIs bajo estándares internacionales como BIAN
Algunas entidades bancarias ya trabajan en diseño de APIs, y el sistema ACH ha sentado bases de interoperabilidad, aunque aún sin conexión directa entre bancos.
Beneficios potenciales
La investigación doctoral que respalda este análisis identificó 14 factores habilitadores para implementar Open Banking en Guatemala: 11 desde la perspectiva bancaria y 3 desde la perspectiva del usuario.
Entre los principales beneficios destacan:
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Mayor inclusión financiera
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Acceso más ágil a créditos
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Pagos y transferencias en tiempo real
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Productos personalizados
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Mayor competencia
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Reducción de costos operativos
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Transparencia y seguridad en el manejo de datos
No obstante, también existen preocupaciones relacionadas con la privacidad y el intercambio de datos personales, lo que refuerza la necesidad de un marco regulatorio claro y aplicado efectivamente.
Un proceso inevitable
Según el análisis comparado con otros países de la región, retrasar la implementación no genera ventajas competitivas. La tendencia internacional demuestra que el Open Banking evoluciona hacia esquemas más amplios como Open Finance y Open Data.
Guatemala cuenta con suficientes bancos y fintech para desarrollar un modelo viable, siempre que exista liderazgo regulatorio, coordinación interinstitucional y enfoque centrado en el cliente.
El desafío no es únicamente tecnológico. Es estratégico, regulatorio y cultural.
La transformación del sistema financiero guatemalteco dependerá de qué tan rápido y de qué forma el país logre estructurar un ecosistema abierto, seguro y competitivo.





